Consejos escritores noveles

El crowdfunding de mi libro: 5 errores que cometí

18 marzo, 2021

Después de conseguir el crowdfunding de mi libro: «Ley de Enfermedad 0» quería escribir algún artículo contando mi experiencia y mis errores, consejos ya te di en este otro artículo, para evitártelos en el caso de que te lances a recaudar el dinero para tu novela.

He estado esperando bastante por dos razones: la primera porque quería que los libros llegasen sanos y salvos hasta los mecenas, que parece que así es, puedes comprobarlo en mi Instagram. La segunda es porque quería terminar de configurar un curso dónde cuento toda mi experiencia y te guío paso por paso en todo el proceso: «Crowdfunding para publicar tu libro». Este curso se ha alargado debido a que no podía grabar el vídeo de los envíos por el problema gordo que tuve con la imprenta.

Pero ya está. En este artículo te desvelo 5 errores que cometí en el crowdfunding de mi libro y te presento mi primer infoproducto.

1. Creer que solo necesitaba el apoyo de mis lectores

Odio los compromisos, no puedo soportar hacer algo que va contra mi misma. Tal vez los odio tanto porque gran parte de mi vida he hecho todo para los demás. Así que pensar que mi entorno más cercano, familiares o amigos, se podrían sentir obligados a comprar mi libro me ponía mala. También odio a la gente que no para de hablar de su novela para que los demás se sientan obligados a comprarla.

No quería que nadie de mi entorno comprase un libro que nunca leería. Pero tuve que dar mi brazo a torcer porque sin su ayuda, solo con la de los lectores no habría llegado tan lejos. Y admitir que me apoyaron con cariño y con el deseo de leer el libro. Me sentí muy agradecida y querida. Fue ver toda mi vida pasar: me apoyaron compañeros de colegio, de instituto, universidad, de antiguos trabajos, etc. Es como si yo, que me creía irrelevante, hubiese dejado una estela de buen rollo que ahora volvía a mí. Fue precioso y me ayudó a conseguirlo.

curso crowdfunding publicar tu libro
Aquí estoy yo con mi librito… y otros seres acoplados…

2. Creer que no lo conseguiría y no preparar recompensas adicionales

No pensé que conseguiría mi objetivo y, mucho menos, en tan solo dos días y medio en los que llegamos a los 1700 €. Estaba alucinada cuando ocurrió. Mira que me había dicho ya mi amigo Alejandro, que escribió un artículo en mi blog contando su crowdfunding exitoso, que preparara recompensas adicionales para ese caso. Pero yo, pensando que se podría gafar el tema, no lo hice.

Así que viendo que eso escalaba a pasos agigantados, no me quedó otro remedio que inventarme alguna sobre la marcha.

  • Añadí que cuando llegáramos a los 2000€ incluiría un relato extra ambientado en el universo de «Ley de Enfermedad 0». No sabía de qué escribir y, aunque lo pase un poco mal rompiéndome la cabeza, al final decidí escribir sobre Bolita, uno de los personajes del libro. Es un relato que me encanta y que sé que ha hecho llorar a más de un mecenas, incluida yo. Esto no me suponía un problema demasiado grande porque era algo que yo podía hacer.
  • Como lo superamos, tuve que añadir una tercera recompensa: si llegábamos a los 2500€ sortearía una Maia de llavero y una Maia atrapada en bote. También les daría unas libretas a los mecenas que habían colaborado con el libro en papel. Lo de las libretas fue bastante mal porque pedí presupuesto, tardaron más de tres semanas en dármelo y casi costaban más que la impresión de los libros (yo, que había ajustado perfectamente mi presupuesto). Pero no llegamos, nos quedamos por poco. Finalmente los mecenas tuvieron libretas porque hubo un problema gordo con la imprenta y, en compensación, las mandaron como señal de buena voluntad.
promocionar un libro

3. Creer que cumpliría el calendario de publicación

En honor a la verdad tengo que decir que esto no fue culpa mía. La imprenta mandó mal los ejemplares que tuvieron que repetirse por lo que el plazo se alargó mucho más de lo deseado. Si quieres conocer toda la historia, que es larga, puedes leer las actualizaciones en la campaña de Verkami. No quiero extenderme porque fue un tema doloroso para mí.

Soy una persona de palabra y los plazos que determiné eran ajustados, pero yo creía que se cumplirían. Mi idea era mandar a finales de noviembre y se terminó enviado a primeros de febrero. Ya digo que lo pasé muy mal a pesar de que los mecenas fueron increíbles, ni uno solo me pidió la devolución (que yo ofrecí), me apoyaron y estuvieron dándome ánimos en esos momentos tan difíciles para mí. Pero no cumplir mi palabra me llevaba por la calle de la amargura.

Sí fue culpa mía no calcular bien el tiempo que tardaría en preparar los envíos. Ahora sé que necesitaría mínimo dos semanas para firmar las dedicatorias, preparar los paquetes y enviar por Correos… sin obtener una bonita lesión de espalda. Yo lo hice todo en una semana.

4. No apretar un poco más al final de la campaña

No llegamos a los 2500€ aunque nos quedamos muy cerca. Realmente era una cifra simbólica y terminé sorteando el llavero y el bote que es lo que estaba en mi mano (las libretas no porque no me daba el presupuesto aunque, como ya digo, al final los mecenas las tuvieron igualmente por los problemas ocasionados por la imprenta).

Puede que lo hubiese conseguido superar si hubiese apretado un poco más al final de la campaña. Sí que es verdad que hubo un repunte porque había compañeros a los que no se lo había dicho, tal vez por vergüenza, y cuando se lo comenté en los últimos días decidieron apoyarme. La campaña acabó un día festivo, con poca animación en las redes, es posible que si hubiese caído en otro día hubiésemos conseguido esos 2500€.

Pero tampoco tiene importancia, lo relevante es que 133 mecenas confiaron en adquirir «Ley de Enfermedad 0» y, sobre todo, muchos de ellos lo leerán. Menuda ilusión.

5. Creer que todo saldría bien

Me esperaba problemas porque yo soy pesimista por naturaleza, lucho mucho contra ello cada día, pero no me esperaba la gran movida que hubo con la imprenta. Eso me desastabilizó mucho hasta el punto de no querer volver a publicar un libro en la vida y mucho menos escribir.

Mis compañeras me decían que se me pasaría y en ello estoy.

Es imposible que todo salga bien. Imposible. Así que tienes que estar preparada para superar los obstáculos que te vayan surgiendo. Yo lo hacía, no eran realmente muy relevantes, me iba adaptando a cada problema. Pero realmente tenía muy bien preparada la campaña y pocas cosas al azar. Sin embargo todo el tema de la imprenta me hundió mucho por la responsabilidad hacia los mecenas. Tal vez podría haberlo llevado mejor, pero lo hice como pude y sobreviví.

Espero que este artículo te ayude a no cometer mis errores, pero te adelanto que cometerás otros. Lo importante es que aprendas de ellos y sigas adelante.

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¿Quieres publicar tu libro y no tienes el dinero suficiente para hacerlo con calidad?

En este curso te cuento todo lo que necesitas saber para lanzar una campaña de crowdfunding en Verkami. Te hablo de mi experiencia, tras conseguir recaudar el dinero suficiente para publicar mi primer libro, Ley de Enfermedad 0, en dos días y medio, duplicándolo al terminar la campaña

Este artículo es posible gracias a las mejores mecenas del mundo mundial:

Alethia Martínez, Ana Castillo, Ana Martín Méndez • Dhana Yoga , Beatriz Caces, Gema Moratalla, Imma Bretones • Lectora de Tot, Jara Mallo, Laila R. Monge, L. M. Mateo • deliriosypalabras.com, Margarita Gracia, Marimar González Gómez • escribircienciaficción.com, Maripaz Varo Arévalo, Marta Jerez, Noemí Cruz, Margarita Gracia, Pilar G. Cortés, Pilar Navarro Colorado, Vanessa Fueyo Diaz • www.nessamcdubh.com y Valentina Vinson.

¡Gracias por formar parte de El club de las escritoras!

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2 Comentarios

  • Responder Víctoria 21 marzo, 2021 at 0:39

    Me parecen excelentes tus consejos. Ninguna escritora esta a salvo del síndrome del impostor y de los pensamientos pesimistas. Aún más si las cosas salen torcidas pero tú visión sobre reflexionar sobre los problemas y estar dispuesta a aprender de tus errores, es algo realmente grande. Sea o no con ayuda externa, muchas tiran la toalla sin más, espero que no sea tu caso. Me llamó la atención el tema de cumplir el plazo de entrega de los libros. Te daré un consejo que yo he utilizado en mi trabajo de redacción. Siempre pongo (dependiendo del tipo de proyecto) unos días más de margen de lo que creo que me va a llevar. Así cuando entregó antes el trabajo me quieren comer a besos. Tu reputación quedará por las nubes aunque creo que has aprendido la lección. Es importante pensar en todo lo que puede salir mal y anticiparte a ello, tener un plan B. Aunque el fracaso siempre puede ser una opción te compartiré una frase de mi libro -Bajo el mismo sol-, usala para momentos de flaqueza. -Los valientes cometen muchos errores pero de los cobardes no se escriben historias- Suerte compañera. 😉

    • Responder MJ 15 mayo, 2021 at 12:16

      Muchas gracias por los consejos, Victoria. En realidad había un poco tiempo de más, pero no fue suficiente. El tema con la imprenta se alargó unos 2 meses más de lo inicial debido a los problemas. Creo que 2 meses es demasiado para haberlo tenido en cuenta, pero un mes más sí que pondré si repito. Un beso, MJ.

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