Cuando escribí el borrador de mi primer libro no tuve ningún miedo. Ni siquiera sabía cuáles eran mis miedos de escritor. Me servía de terapia, me hacía sentir mejor. Cuando lo terminé, decidí que quería ser escritora. Tenía un borrador y lo convertiría en un libro publicado. No sabía cómo hacerlo, así que recurrí a la gran enciclopedia del mundo libre: Google.
Lo primero que encontré fue el libro de El escritor emprendedor de Ana González Duque. Me lo leí en unas horas. Luego, valiente de mí, le escribí un mensaje diciéndole que me había encantado. No sabía que ese sería el inicio de muchos otros mensajes. Pero eso es otra historia.
Fue entonces cuando me saturé de información. Leí libros, entré en grupos de Facebook e investigué por internet. Todo el mundo tenía una opinión, todos vendían su historia.
Pasó lo peor que podía pasar: todos mis miedos salieron a la luz. Me paralizaron.
Cuanto más leía sobre técnicas literarias y estrategias de marketing, más pequeña me sentía. Tan pequeña que llegue a desaparecer en algún punto del camino. El borrador quedó olvidado y creí, con seguridad, que era una escritora mediocre.
Dejé de escribir. Estaba aterrorizada.
Hace unas semanas, Jaume Vicent Bernal escribió un artículo sobre una chica que estaba muerta de miedo por ser recordada como «la chica que publicó aquel libro tan malo». Él no lo dijo, porque es un caballero, pero esa chica era yo. Y además tuvo el detalle de suavizar la frase. Lo que yo dije fue, textualmente: “La chica que escribió ese libro de mierda”. Me prometió que mi secreto estaría a salvo con él. Aun así he decidido salir del armario. Porque no soy la única. Es posible que leas este artículo y sientas lo mismo que yo. Y alguno de mis remedios te sirva para vivir con ese miedo o, con muchísima suerte, vencerlo.
Evitar llegar a la peor situación posible
Personalmente tengo que tener cuidado con esta opción porque tiendo a sobrepasarme. Quiero que lo que hago esté bien hecho. Muy bien hecho. Afán de perfeccionismo. Pero también es una excusa encubierta para no llegar nunca al objetivo y evitar fracasar. Nunca estará perfecto, nunca. Lo sé.
Partiendo de esto: mi idea es pagar a un lector profesional y correctores de estilo y ortotipográficos. Es difícil que mi libro sea un horror y nadie me lo diga. Sería muy fuerte. Y tengo la intención de, si puedo permitírmelo económicamente, conseguir un mentor. Al menos en el primer libro. Ya os contaré.
Sé que me falta formación como escritora. He leído libros y lo he aplicado a mis escritos. Pero me queda un largo camino de aprendizaje. Si espero hasta considerarme una erudita escritora, conociéndome, no publicaré nunca. Creo que es importante la formación pero, en mi caso, también lanzarme para quitarme el bloqueo que tengo.
¿Qué pasaría después de cumplirse mis peores miedos de escritor?
Cuando era pequeña era muy pesimista y pensaba que me iba a pasar lo peor. Si iba a una excursión, anticipaba que el autobús se estropearía. Que nevaría. O que el conductor enfermaría. Lo pasaba muy mal. Hace unos años me apunté a un curso de emprendedoras. Uno de los ejercicios consistía en afrontar tus miedos: te imaginabas la peor situación y qué pasaría después. Era lo mismo que yo hacía de pequeña pero sin el después. Una versión mejorada.
A veces ese después no es tan grave como nos imaginamos. Es una técnica que me ayuda mucho.
Cuando pienso en ser recordada como la chica que escribió ese libro de mierda, me imagino lo peor. «¿Te acuerdas de MJ? ¿La del blog Simplemente MJ? Sí, la autora esa que escribió un libro de mierda. ¿Qué será de ella?» Y MJ se encuentra en una esquina de la morada más oscura del universo, hecha bola y llorando mientras se balancea de atrás hacía delante, y viceversa.
¿Qué pasaría después? Que solo puedes mejorar. Hacer dos libros de mierda sería muy complicado. Vale, no es imposible, pero es difícil. La gente te criticaría, te diría qué has hecho mal y, si eres inteligente, no volverías a repetirlo. O sí. Tal vez tu objetivo en la vida sea publicar libros de mierda. Hay gente para todo.
¿Por qué es malo? ¿Qué me falta? ¿Puedo hacerlo mejor? ¿Qué necesito aprender? ¿Cómo lo soluciono?
Imagina que tu primer libro ha sido un bestseller. Superar ese primer libro te va a complicar mucho la vida. La gente esperará que tu siguiente publicación esté a la misma altura. Menuda tensión. ¿Y si has escrito una novela romántica y ahora quieres escribir ciencia ficción? Imagina a Annie Wilkes secuestrándote para que continúes tu primer libro. Uffffffffffff… todo son problemas. Mejor, no.
Pero lo más lógico es que tu primer libro pase sin pena ni gloria. No eres el centro del mundo y cometerás errores hasta escribir mejor. Podrás hacer lo que quieras después porque no estarás sentenciado a muerte. Eso es lo que explica Jaume en su artículo.
TÚ FORMA DE SER
Siempre he creído que cuando algo te da miedo y lo haces, ese miedo desaparece. Pero en mi caso eso no pasa. Hay cosas que puedo hacer mil veces y me aterran lo mismo. Esto me hacía sufrir mucho. Pensaba que tenía un problema grave. ¿Por qué no dejaba de tener miedo a pesar de haberme enfrentado ya a esa situación? Hasta que un día hablé con una persona y me hizo verlo de un modo diferente. Fue como ver la luz.
—Es que hago las cosas y siempre tengo el mismo miedo.
—¿Pero las haces?
—Sí, porque sé que tengo que hacerlas.
—Pues entonces todavía tiene más valor.
Me quedé sin saber qué decir. Aún hoy lo sigo pensando.
Tengo la suerte o la desgracia, de fijarme un objetivo e intentarlo hasta el final. Aunque me cueste la vida. Lo que más me cuesta es darme por vencida. Cómo diría el Sr. B: “Hay que saber cuándo dejarlo ir”. Yo me aferro a ese objetivo con todas mis fuerzas. Y eso hace que no me rinda fácilmente.
Eso no quiere decir que no me venga abajo. Esto me pasa muchas veces. Y pensar en abandonar, muchas más. En esos momentos cuento con gente que me da un empujoncito o una patada en el culo. Habla con otros escritores, son los que mejor van a entenderte. Los que van a darte estas u otras opiniones que te harán pensar. O habla con la gente que te rodea, las que te hacen ver el mundo con otros ojos cuando crees que ya se ha ido todo al carajo.
Estas son algunos remedios que yo uso para vencer mis miedos de escritor.
No te he contado el terror que me produce pensar que nadie va a leerme. Que mi libro será como una gurruño de paja que rueda por el desierto. Y tengo unos pocos más que ya te contaré en otro artículo, que este es para superarlos no para regocijarse en ellos.
Cuéntame tus miedos y cómo los superaras, escribirlos, ser consciente de ellos, es el primer paso para superarlos. O vivir con ellos.
American Horror Story: Cult
Las fotografías de este artículo pertenecen a esta serie, a la temporada 7, Cult. Cada año la historia es diferente. Lo que repiten son los actores. Es curioso ver como un actor puede interpretar roles tan variados. Esta temporada, para mí, es de las peores. Comienza con la victoria de Trump y explora las consecuencias de la sociedad estadounidenses tras ello. Os recomiendo la de Roanoke, es mi preferida.
Por qué verla: Si te gusta el terror disfrutarás con esta serie. Visualmente es preciosa, bastante gore en algunas temporadas. Los actores son buenos. Pasarás miedo y plantearte cuestiones que nunca se te ocurriría explorar.




8 Comments