Sobre mí

 

Sobre-mi

Erase una vez una chica, que aunque tenía gente que la quería, se sentía sola porque se veía diferente. Tenía dos grandes problemas: era excesivamente pasional e increíblemente curiosa. Respecto a lo primero, cuando le pasaba algo bueno saltaba de felicidad y cuando le pasaba algo malo descendía hasta los infiernos. Respecto a lo segundo cuando descubría algo que le llamaba la atención, que era casi todo, quería probarlo, investigarlo, sumergirse hasta el mismo epicentro del asunto; desde las cosas más triviales hasta las más extrañas. Y no podía parar.

La mayor parte de la gente, en general gente aburrida y gris a los que ella llamaba “absurdos”, le decían que debía centrarse, especializarse, que no podían gustarle tantas cosas diferentes. También que debía renunciar a los sueños, que la vida está establecida de una forma que debemos seguir para encajar en la sociedad, para no morir de hambre, para realizarse como persona, incluso como mujer…

Y la chica se sentía, en muchas ocasiones, sola  e incomprendida, viviendo en el mismo mundo en el que vivían gran parte de esos “absurdos”, sintiendo intensamente, sufriendo intensamente, y viviendo intensamente… A veces muy triste y otras veces muy alegre pero siempre sola a pesar de que había gente buena que se preocupaba tanto por ella.

 

Un día esa chica descubrió, como no, que había más gente como ella. Los llamaban PAS (personas de alta sensibilidad) a los primeros y Multiapasionados (personas que se sentían atraídas por gran número de aficiones) a los segundos. Totalmente ilusionada, le dijo a la gente que se preocupaba tanto por ella, que había encontrado respuestas a su forma de ser tan diferente. Ese fue el primer paso para entenderse a si misma, aunque todavía le quedaba un camino muy largo por recorrer. Como ella lo veía había tenido durante mucho tiempo dos superpoderes que los “absurdos” habían intentado eliminar y esconder, simplemente por miedo o temor a la gente diferente; a la gente que pudiera, finalmente, poner en peligro esa sociedad que ellos creían perfecta y de la que formaban parte, como un engranaje forma parte de una máquina gigante.

En este camino que empezó a recorrer sufrió una serie de graves problemas que le hicieron sentir que todo se desplomaba a su alrededor. Creyó que nada tenía sentido y dejó de interesarse por todas aquellas cosas que tanto le llamaban la atención. Sintió que había muerto por dentro, muchas veces todavía lo sentía.

Un día viendo una película uno de los personajes preguntó al protagonista: “¿A qué te dedicarías sin pudieras elegir cualquier cosa y no importarse el dinero?” Mientras el protagonista decía: “Bailar”, en la cabeza de la chica se escuchó alta y claramente: “Escribir, comunicar, enseñar”

 

Y así esta chica pensó que, con sus ideas y sus ganas de escribir, podría cumplir sus sueños, liberarse de aquella gente “absurda” y utilizarlo como forma de terapia. Sabía que habría obstáculos que no harían para nada fácil el camino, incluso algunos dolorosos, otros incomprensibles pero también sabía que debía seguir adelante porque sus sueños estaban en un camino más lejos del lugar en el que ahora se encontraba y tenía que, al menos, intentar llegar hasta allí… ¿Qué habría al final del camino? Para eso tenía sus superpoderes, escribir era uno de ellos.

Y así surgió este blog. Y seguro adivináis que esa chica soy yo, MJ.