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Escribir en los tiempos del coronavirus. Trabajo de escritor desde casa

19 marzo, 2020
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Trabajo de escritor desde casa y siempre he tenido curiosidad por saber cómo sobreviviría a un apocalípsis zombie, pero nunca creí que esa experiencia estaba tan cerca de producirse. Tenía claro que no duraría mucho: sin nada imprescindible que aportar a la sociedad y con escasos dotes de lucha, mi futuro estaría sentenciado. Eso, junto a la diferencia de opiniones entre el Sr. B y yo de cómo gestionar la situación, él, partidario de atrincherarse y, yo, de moverme (Brad Pitt dijo en Guerra mundial zombie que el movimiento es vida, no creo que se equivoque), nos dificultaría la supervivencia.

Era todo fantasía y, ahora, está aquí y es real, aunque los antagonistas no son zombies, si no algo mucho más pequeño llamado coronavirus. Hay mucho que pensar y asimilar en esta pandemía, en nuestro interior y en todo lo que nos rodea. ¿Cómo nos enfrentamos a ella? ¿Cómo nos sentimos? ¿Cómo nos adaptamos a esta nueva vida? ¿Cómo se comporta la sociedad? ¿Qué aprederemos de esta experiecia?

En este artículo no solo pretendo expresar como me siento en estos tiempos de coroavirus, si no ayudaros si sois escritores en estos momentos de reclusión, contados cómo trabajo de escritor desde casa. Empecemos.

¿Cómo trabajo de escritor desde casa?

Yo trabajo en casa desde hace años. Soy una persona disciplinada y organizada, eso ayuda. Hay gente que necesita una supervisión, no es malo, cada uno es cómo es. Pero les costará más cumplir objetivos. Aquí dejo una serie de consejos para ayudarte en tu trabajo de escritor desde casa:

  • Establece unos horarios. No solo te ayudara a establecer una rutina, si no que será más fácil organizarte. Se deben adaptar a ti, no tú a ellos. Sé que es algo que te puede chocar y que no siempre es posible (depende de los trabajos). Pero si eres el dueño de tu propio tiempo, te será más fácil. Soy de la opinión de que cada persona tiene un bioritmo que debería respetar. Hay gente que le gusta trabajar a primera hora de la mañana, otra que rinde más de noche, otra a media tarde. Busca ese momento en el que eres más productivo. Por ejemplo, yo odio madrugar, prefiero levantarme sobre las nueve y trabajar todo el día hasta las ocho (parando para comer). Busca el horario que más te guste y respétalo.
  • No trabajes en pijama. Es fácil dejarse llevar. Estas en casa súper calentito con tu pijama de Harry Potter y por nada del mundo te apetece despegarte de él. Al final, te levantas, día tras día con la misma ropa. Ya no sabes en que momento trabajas y en cual descansas. No te digo que te vistas de gala, ni mucho menos. Yo trabajo en chándal, pero todos los días me quito el pijama. Así por la noche, cuando me lo vuelvo a poner, mi cabeza sabe que el trabajo ha terminado.
  • Guarda un espacio fijo para trabajar. Lo ideal es que sea en otra habitación, lo que no es siempre posible porque no todas las viviendas son tan grandes. Pero, aunque trabajes en el salón, establece una zona para hacerlo. Que sea fija y esté ordenada. Si al final acabas trabajando sentada en el sofá, cuando descanses, ya no serás capaz de separar el trabajo del ocio.
  • Deja tiempo para descansar. Todas los demás consejos están enfocados a que seas capaz de no mezclar (o lo menos posible) tu rutina de trabajo con tu tiempo de ocio. Porque si no, al final, si eres cómo yo, acabarás robando tiempo al descanso para terminar esto o lo otro que has dejado a medias. O al contrario, que no es mi caso, te sentarás a trabajar y verás vídeos de gatitos en bucle sin saber cuando parar. Lo importante es que seas capaz de separar cada momento. Por ejemplo, a mí me cuesta parar, y tengo que obligarme, a las ocho de la noche a hacerlo. Eso no significa que puntualmente no tenga que terminar alguna cosa y alargar la jornada, pero procuro que no sea lo habitual. También respeto los fines de semana, antes trabajaba todos los días, mi vida era horrible. Es importante descansar porque son momentos en los que surgen nuevas ideas y te sirven para coger fuerzas y rendir durante la siguiente semana.

Ocio en casa que te ayudará con tu escritura

Cuando oigo a la gente decir que se aburre, alucino. A mí me falta tiempo para hacer todo lo que me gusta. Aún teniendo todo el tiempo para disfrutar de mis muchas, variadas y frikis aficiones, no sería capaz de abarcarlas todas. Es verdad que soy una persona muy casera, eso ayuda. Así que aquí te doy algunas ideas para no aburrirte y no agobiarte con tu trabajo de escritor desde casa:

  • Aprovecha para formarte. Siempre estoy leyendo algún libro de formación para escritores. Solo con dedicarle una media hora al día, tal vez antes de irte a dormir, aprenderás un montón. Todo lo que leas, puedes aplicarlo a tu jornada de escritor. Si quieres empezar a comprar algunos libros de formación para escritores, te dejo este artículo.
  • Engánchate a una serie. Soy una enamorada de las series, pero hay algunas que además te ayudarán a escribir: decidir la estructura de tu novela, definir personajes o te darán ideas a desarrollar. En mi caso, me gusta escribir distopías, por lo que te recomiendo este hilo que escribí en twitter, recomendando series del género.
  • Leer tu género o no. Cuanto más aprendes como escritor, menos disfrutas de los libros. O tal vez lo haces de una manera diferente. Analizas mucho más las tramas, los personajes, las descripciones y los fallos. Eres más exigente. Tal vez tengas una pila de pendientes, esos libros que están esperando su momento. Y tal vez este sea el momento de empezar a reducirla (pero no compres más, no seas mala). Te dejo algunas recomendaciones de libros que tratan de epidemias, cortesía de El búho entre libros.
  • Jugar a juegos de mesa. Yo tengo una colección de juegos, algunos de ellos me ayudan a obtener ideas para mis novelas. Te he recomendado algunos en mis artículos de regalos para escritores, pero también puedes encontrar recomendaciones en este hilo de twitter que escribí hace poco.

Consejos extra

  • Reserva un poco de tiempo para escribir cada día. Busca el mejor momento, el que más te guste, cuando te sientas más inspirado, aunque solo sea media hora al día. Cogerás practica y mejorarás. Puedes iniciar un diario de pandemia, con todas las cosas que te llaman la atención y que podrás aplicar en futuras novelas.
  • Trabaja por bloques de tiempo. A mí es lo que más me funciona, porque sé que tengo una hora para tal cosa y no me excedo. Tiendo a ser demasiado perfeccionista y al final me tiraría siglos trabajando en cada cosa. No seas yo, mejor hecho que perfecto.
  • Ten un calendario y crea una rutina. Me pasaba con los artículos del blog, se me acumulaban porque no sabía de qué escribir cada vez. Si tienes un calendario, no perderás tiempo en decidir qué hacer porque lo tendrás establecido de antemano.

Por último, ¿qué estoy aprendiendo de esta experiencia?

  • Que no soy tan fuerte como creo y que soy más fuerte de lo que creo. Sigo con mi rutina diaria, estoy tranquila, o eso creía. Hace unos días comencé a sentir una ligera presión en los pulmones y me preocupé. Pero no soy paranoica, así que esperé unos días para observarme. Me creo tranquila, pero me he dado cuenta de que esta situación me está afectando. La presión en el pecho es la zozobra por todo, por pensar que es muy improbable, pero que estamos en riesgo de morir, por no saber cómo vamos a salir de esta económicamente, por ver a gente que tiene menos suerte que nosotros (al menos el Sr. B, los gatitos y yo estamos juntos). Me he dado cuenta de que te puedes aislar del mundo, pero al final, las cosas te afectan. Así que me cuido y me trato bien, hago todo lo que puedo hacer para sentirme mejor.
  • Que hay gente buena y gente no tan buena. Solo tienes que ver las noticias para comprobar el egoísmo de ciertas personas: los que no se confinan, los que arrasan en el supermercado (no se dan cuenta que hay gente que compra al día), los que pasan de todo, … Y luego están los buenos, los que se sacrifican para curar a otros, los que buscan modos de entretener, los que donan sus libros, los que compran a sus vecinos que no pueden salir,… Es algo que ya sabía, pero esta situación demuestra más cómo es la gente en realidad. Y yo tomo nota.
  • Toda esta experiencia sirve para sacar muchas ideas para desarrollar en relatos y novelas. Todos y cada uno de los detalles darían para crear cientos de historias, solo hay que escuchar las noticias o revisar las redes sociales.

Otra vez un artículo enorme, pero es que tenía mucho que decir. Espero y deseo que todos os cuidéis y queráis mucho. Que intentéis ser del grupo de las buenas personas y, si sois de las malas, que os den.
Son tiempos duros, pero si seguimos las indicaciones y nos apoyamos, saldremos adelante.

Un beso muy fuerte,

Me suscribo a La casita del fin del mundo

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