Consejos escritores noveles

Lectores cero, quien tiene uno tiene un tesoro

28 mayo, 2020
Lectores-cero

He tenido una suerte inmensa porque los lectores cero de Ley de enfermedad 0, mi primera novela, son los mejores del mundo mundial. Y ahora que los he encontrado, no pienso perderlos. Si hace falta, les arroparé cada noche con una mantita y les leeré su cuento preferido. Y lucharé con uñas y dientes para que no me los roben, porque son míos. Mi tesoro.

Buscar lectores cero no es complicado. Encontrarlos entre tanto ruido tal vez un poco. Porque los buenos o ya están pillados o se esconden disimuladamente entre pilas de lectores y escritores. En este artículo te voy a contar todo lo que necesitas saber sobre los lectores cero.

¿Qué es un lector 0?

Los lectores cero son personas que leen tu libro una vez lo has terminado. Te dirán todo el horror que existe en él: incoherencias de trama o de personajes, partes que no se entienden, situaciones incoherentes y, en general, cualquier error de tu novela.

No son correctores. Que te digan faltas gramaticales o de estilo no es lo más importante porque tu novela todavía no ha pasado por un corrector profesional. De hecho, los lectores cero leen la novela antes, ya que con todas sus apreciaciones tendrás que reescribirla (me tiemblan las piernas solo de pensarlo). No tiene sentido que corrijas una novela que modificarás.

Hay lectores cero que cobran por ello, ofreciéndote un servicio profesional. Pero si no tienes contemplado ese gasto, encontrarás lectores cero que te ayudaran a cambio de todo tu amor o que lees su novela. Intercambio de servicios.

¿Quién puede ser un buen lector cero?

Tus amigos y familiares posiblemente no lo sean, a no ser que sean lectores compulsivos del género que escribes. Yo agrupé a mis lectores cero de la siguiente forma:

  • Lectores / Seguidores. Gente que sé que lee el género que escribo, distopía social, que me sigue en redes y que me parecen majos. Te servirá para saber si a los lectores les interesa.
  • Escritores. Tengo la suerte de tener amigos escritores que tendrán una visión más profunda de la novela. Te ayudará a ver los errores más técnicos.
  • Correctoras. También tengo la suerte de tener amigas correctoras. Me ayudó para introducir algún elemento chulo que no tenía contemplado en principio.
  • Profesionales de la salud mental. Por desgracia, no pudieron leerlo debido a la pandemia. Si tu novela tiene algún tema en concreto donde necesites un experto, es interesante que busques a alguien que pueda leerla. En mi caso, la historia se desarrolla en un psiquiátrico por lo que me interesaba mucho ver la visión de psicólogos y terapeutas. Pero como me dijo el psicólogo: «Al ser una distopía no necesitas que se ajuste tanto a la realidad».
  • Sr. B. Bueno, ya os digo que los familiares no son los mejores lectores cero, pero mi novio es una de las personas más críticas que conozco. Si le chirría algo de un libro, dejará de leerlo. Así que también participó y me ayudó a mejorar el final.

¿Dónde encontrarlos?

  • En redes sociales / tu blog. Si tienes una audiencia establecida, sabrás quien te deja comentarios interesantes, a quien le gusta lo que escribes o quien tiene una visión crítica. Es una parte de público objetivo importantísimo para saber si tu novela gusta.
  • Grupos de lectores o escritores. En Facebook hay grupos donde puedes dejar un mensaje y solicitar ayuda. No recomiendo que pidas gentes sin más porque si no los conoces, algunos no te aportarán nada. Pero si eres miembro activo del grupo, ya conocerás a gente a los que puedes contactar por privado y preguntar.

¿Qué pedir a los lectores cero?

  • Compromiso. Si tienes cinco lectores cero y te fallan cuatro, es una pena. Pero la vida es complicada y nos arrastra. A veces, por mucho que queramos nos es imposible cumplir nuestras promesas. A mí me ha pasado. Por eso es mejor que tengas bastantes, al menos en la primera novela. Se recomiendan de cuatro o cinco, yo buscaría al menos nueve o diez. Eso es lo que yo hice, pero resultó que solo dos no pudieron, los profesionales en salud mental. Así que me he juntado con ocho análisis y esto te vuelve un poquito loca.
  • Sinceridad. Esto es vital. Conozco a compañeras que les dijeron que su novela era una maravilla (que seguro que sí) y que estaba perfecta (seguro que no). Puede darse el caso, pero lo veo difícil, a no ser que seas Stephen King y supongo que hasta él tendrá lectores cero. Para palmaditas en la espalda ya tienes a tus familiares y amigos. Aquí necesitas que destrocen todo aquello que no funcione.
  • Capacidad de observación y análisis. Deben ser minuciosos, puntillosos y muy cabrones. Buscar debajo de las piedras, en este caso frases. Y tienen que saber transmitirlo porque con un simple «me ha gustado» o «no me ha gustado» no haces nada. Y si son capaces de proponerte soluciones, ya sean válidas o no, que ya se verá, dales un besito en la frente cuando les arropes cada noche.

Ten respeto por tus lectores cero

Sé consciente de que los lectores cero no están cobrando por su trabajo. Invierten su tiempo en hacerte un favor, a veces mucho cuando los análisis son muy detallados. No leen el libro sin más, tom,an anotaciones mientras lo hacen. He sido lectora cero y es pesado, no se disfruta igual. Valora lo que hacen por ti y agradéceselo siempre que puedas: nómbralos en los agradecimientos del libro ya publicado, envíaselo con todo tu amor y buenos deseos o haz como yo: promételes que si tu libro acaba siendo una famosa serie en HBO o Netflix, ellos estarán allí para verlo.

Respétalos. Envíales la mejor versión de tu libro, no un borrador que no haya por donde cogerlo. Van a invertir su tiempo, no merecen tamaño sufrimiento. Yo contaba con ventaja porque mi novela ha pasado por un coaching de novela con Ana Gónzalez Duque. Ella me insistía mucho en que ya era momento de enviarla, pero siempre me parecía que no estaba suficientemente bien. Por suerte, ganó ella y la envié.

Envía tu novela

Una vez tengas tu novela terminada y corregida por ti, envíales un correo con ella y las instrucciones que quieras darles. Muchos escritores envían cuestionarios que los lectores cero tienen que cumplimentar una ver terminada la lectura. Yo no lo hice y les di libertad total para que me comentaran.

Lo hice así por dos razones. La primera porque cuando hice de lectora cero, de Aritz P. Berra, no nos preguntó nada de antemano. Y a mí me gustó la experiencia. Y segundo porque creo que así las opiniones no se dirigen y cada lector apunta lo más importante o lo que les llama la atención. No tienen ningún tipo de presión y se sienten más cómodos. Para mí ha sido un acierto: tengo quince hojas de modificaciones y otras quince de un informe de lectura que me hizo Aritz.

Es que solo puedo quererlos.

Les envíe diferentes formatos, los que me pidieron, y les marqué un tiempo máximo de lectura: un mes. Este finalmente se alargó debido a la pandemia, a algunos les costaba leer. Lo entiendo, a mí también.

El momento previo a enviar el correo ha sido uno de los más terroríficos de mi vida. No tuve un ataque de ansiedad, pero casi. Lo pase muy mal, tenía muchísimo miedo y no podía darle al enter. Pero lo hice, por suerte.

Espera

Para mí no fue difícil, lo peor fue enviarla. Una vez hecho eso, ya estaba tranquila. Tenía miedo, pero no estaba aterrorizada. Te planteas si les gustará o si podrán terminar la lectura. Esto me consumía. Incluso les dije que prefería que abandonasen la lectura antes que pasarlo mal leyéndola. Esta espera se te puede hacer larga, así que mejor piensa en otras cosas y, por supuesto, no preguntes a tus lectores cero a cada momento por dónde van. No, no lo hagas. Ellos no necesitan ningún tipo de presión. Recuerda que lo hacen gratis e invirtiendo su tiempo.

¿Qué hago con toda la información de mis lectores cero?

Primero, no llorar.

Pasado ese mes, te llegarán sus comentarios de un modo u otro. Mi problema es que no me cuesta nada aceptar las críticas negativas, pero sí las positivas. Sí, lo has leído bien, aunque suene perturbador. Pero lo normal es lo contrario, que te sientas triste o tal vez enfadada. Recuerda que, a no ser que tus lectores cero sean malas personas, lo que te dicen es para que tu novela acabe siendo la mejor posible.

Así que mi problema no era aceptar esas críticas, era manejar tanto volumen de información, mucha y muy exhaustiva. Tuve mucha suerte. Fueron cientos de comentarios, algunos opuestos entre sí. Y en diferentes formatos. Hubo lectoras cero que ya me avisaron de que no podrían detallarme los fallos por falta de tiempo y me grabaron audios (aún así quería que lo leyeran porque su opinión era importante).

Recibí:

  • Audios.
  • Archivos word y pdf con comentarios incrustados.
  • Comentarios en los correos.
  • Informe de lectura.
  • Informes diarios del Sr. B tras cada sesión de lectura.

Transcribí y agrupé toda esa información en tablas para poder analizarla. Después asigné colores a los comentarios para clasificarlos y solucionarlos.

Análisis de resultados y decisiones en Ley de enfermedad 0

En mi tabla tenía dos columnas: la primera con sus comentarios detallados y la segunda con lo que yo añadiría.

También apunté los comentarios buenos para darme ánimos (los iba a necesitar):

  • La premisa es muy interesante, original y creíble.
  • Engancha y mantiene la tensión. Hubo gente que la leyó en un par de días porque no podían dejarlo.
  • Da qué pensar. Algunos se sorprendieron pensando en la historia cuando no estaban leyendo.
  • Los personajes evolucionan. Se han sentido identificados con la protagonista.
  • Lenguaje sencillo y texto ágil.
  • El estilo es bueno. Esto se lo debo a Ana.

Para mí era importante apuntar esto porque tenía 30 hojas de cambios. Eso podía desanimarme o pensar que era una mierda. Pero no lo es. Hay errores, pero todos se pueden solucionar.

Utilicé un código de colores para los errores:

  • Sin color: Errores facilmente solucionables. Aquí incluyo los errores ortotipográficos y de estilo, aunque siempre quedaran para la correctora. Tenía problemas con algunos diálogos o repeticiones. Incluyo errores de racord. Por ejemplo, que un libro estaba encima de la cama y en otro capítulo estaba bajo la almohada. O que una gata se movía de ubicación misteriosamente. Situaciones poco creíbles a pequeña escala.
  • Rosa: Tenía tres asuntos gordos en los que tenía que trabajar, uno de ellos me tuvo paralizada muchísimo tiempo porque no sabía como cambiarlo. El primero era que había dos personajes que se confundían. Esto hará que tenga que describirlos más y darles más características. El segundo, algunos temas específicos con la ley, en cuanto a tiempos o al funcionamiento de los centros. El tercero fue el que mantuvo parada mucho tiempo, uno de los personajes tenía una enfermedad que no se ajustaba del todo a la realidad. Y esto lo descubrí porque una de las lectoras cero tenía contacto con este tipo de enfermos. Tardé mucho tiempo en solucionarlo y tuve que hablar con distintas personas. Al final tuvimos una idea que creo que mejorará la novela.
  • Azul. Sugerencias de los lectores cero respecto a ideas de mejora en la novela. Por ejemplo sugerencias para el final o introducir en los capítulos partes de la Ley de enfermedad 0.

El infierno de la reescritura

Una vez tengas claro todo lo que vas a cambiar y, lo más importante, cómo, comienza el terrible momento de la reescritura.

Terrible porque es un efecto mariposa: un pequeño cambio aquí modifica el total de la novela. Y ya no te digo con los cambios más gordos. Es un rollo, aburridísimo porque ya la has leído tantas veces que estás hasta el moño. Y lo que quieres es empezar otras cosas. Pero la novela está ahí, pidiéndote un último esfuerzo. Tienes que hacerlo.

Con mis notas, voy capítulo a capítulo cambiando todo lo que me parece. Aquí un punto importante: ¿qué cambiar y qué no? Mi criterio es cambiar todos los errores y tener en cuenta las sugerencias. Si varias personas coinciden en lo mismo, pero a mí no me parece correcto, lo valoro. Por ejemplo, algunas personas me dijeron lo de los dos personajes parecidos, otros me dijeron que se ven diferentes. Pues no me cuesta darles algunas características extra. Pero un par de lectores cero no les gusta el final y a otros sí. Como a mí me gusta, lo dejaré así, incluyendo alguna sugerencia de ellos que creo que lo mejorará.

Una vez reescrito por completo y revisado una vez más, ya podrás mandarlo a la correctora, en el caso de autopublicación, o a una editorial.

Y cantar victoria. Aunque todavía queda mucho por hacer si piensas autopublicar, como yo.

No sé por qué me salen artículos tan largos. En fin, espero que os ayude a encontrar buenos lectores cero. No quiero terminar sin dedicarle este artículo a los míos, les debo la presencia a un rodaje del primer capítulo de mi serie. Y si no se produce, que seguro que sí, formarán parte de mi vida para siempre.

Aquí mi pequeño primer homenaje para ellos:

Ana Sainz, Aritz P. Berra, Elena, Gema Moratalla, José Miguel, Lidia M. Mateo, ML Castejón, Pilar Navarro, Silvia Barbeito y el Sr. B. Y de mi primer capítulo, David Generoso.

¿Tus lectores cero son tan geniales como los míos?

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9 Comentarios

  • Reply Gema Moratalla Garcia 28 mayo, 2020 at 15:17

    Me encanta lo sistemática que has sido para manejar la información. Un ejemplo de organización. Y puesto que lo explicas tan bien, se puede aprender mucho de tu método. 🙂

    • Reply MJ 29 mayo, 2020 at 18:01

      De momento está funcionando. Al final de la reescritura maldita, ya te contaré.
      Un beso,
      MJ

  • Reply Ana Escudero Portal 28 mayo, 2020 at 20:35

    Así, así de largos es como nos gustan, que no te agobie la extensión. Con todos sus detalles, tan sinceros y ordenandos que es como estar un rato dentro de tu cabeza.
    Te vas a consagrar como la reina de los Megapost.
    Me ha encantado.
    ¡Un abrazo!

    • Reply Laila R. 28 mayo, 2020 at 23:18

      Me ha encantado la idea de clasificar las cosas por colores.
      Yo también hice algo parecido con mi primera novela: escribía en rojo lo que tenía que profundizar o tenía errores y con verde las sugerencias.
      Ánimo. Un abrazo.

      • Reply MJ 29 mayo, 2020 at 18:02

        A mí es que un método por colores es lo que más me ayuda porque soy muy visual. De momento está funcionado, a ver qué pasa al final.
        Saluditos,
        MJ

    • Reply MJ 29 mayo, 2020 at 18:01

      Se me va la mano porque lo quiero escribir con tanto detalle… Que al final me tiro un día entero con un post y no exagero. A mí la vida no me da para todo 😉
      Un beso,
      MJ

  • Reply Marta 26 junio, 2020 at 10:41

    Serán largas o no (para gustos y criterios, colores y extensiones), a mí me agrada leer tus entradas, son siempre informativas y nada enmarañadas. Si el tema pide tocho, ¡tocho sea!
    Ánimo con la reescritura 🙂

    • Reply MJ 3 julio, 2020 at 18:24

      Muchas gracias, Marta. Se me está haciendo bola, pero lo conseguiré.
      Besos,
      MJ

  • Reply Alter Hugo 9 agosto, 2020 at 8:51

    Muy bueno el post, si largo dos veces bueno.
    Me temo que estoy en el nivel cero del lector cero: no sé dónde encontrarlos. Coincido en que de amigos y familia es raro recibir algo más que palmaditas. Pero en mi blog tengo pocos comentarios y son del tipo “me gusta”.
    Creo importante poder contar con buenos lectores cero (5 ó 10, según tú, yo me conformaría con uno), sobretodo ahora que estoy empezando con relatos cortos a modo de entrenamiento de todas las fases de la escritura (y problemas a superar) antes de que empiece con mi novela en breve.
    Lo dicho, gracias y si alguno se anima a ser lector cero, me ofrezco para serlo suyo. Quid pro quo.

    Alter Hugo

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