Consejos escritores noveles

20 preguntas sobre corrección de textos respondidas por correctoras profesionales

16 abril, 2020
corrección de textos

He observado que los escritores tienen mucha dudas sobre la corrección de textos. Alguno imagina a la correctora como a Sauron y a su novela como el anillo único, arrojado al fuego de Mordor.

Pero las correctoras profesionales son majas, en serio. No se dedican a destrozar ni robar tu manuscrito. Lo embellecen para que no exista un obstáculo entre tú, escritor, y tu querido lector. Eso no quiere decir que no puedas pasarlo mal tras una corrección, cosa normal. Piensas que sabes escribir y todos esos tachones en rojo te dicen que no. Sabes, pero necesitas que te ayuden a pulirlo.

Por eso me he animado a crear esta entrada para resolver dudas de escritores sobre corrección de textos, recopiladas en grupos de Facebook, Telegram y Twitter.

Este artículo se complementa con el artículo más visitado del blog: Megapost: Cómo corregir tu libro con un corrector profesional. Por si quieres echarle un ojo.

1.

"¿Los correctores se centran en géneros o es algo secundario para ellos?" (ML Castejon)

Yo estoy especializada en novela romántica porque es el género que, además, escribo. La especialización ayuda a distinguir mejor clichés, fallos de estructura y demás. No significa que no se puedan corregir otras cosas, pero una correctora especializada en terror, por ejemplo, puede hacer una mejor evaluación general de la novela que yo, que estoy especializada en romántica. 

2.

"¿Hasta qué punto tienen la mente abierta a la hora de corregir un texto con muchas faltas? ¿Dan por sentado que es a propósito o entienden la situación del escritor? ¿Cuál es el límite de faltas que admiten para corregir un texto?" (Dragon E. I.)

No creo que nadie cometas faltas de ortografía a propósito y menos en una novela que se quiere publicar, sobre todo, porque cuanto más “sucio” esté un texto, más fácil es que se nos pasen cosas. Muchas veces se cometen por desconocimiento y otras, por dejadez. En cualquier caso, el máximo responsable del resultado final siempre es el escritor y por eso debe conocer lo mejor posible las herramientas de su oficio. Sin excusas. 

No hay un límite de faltas que impidan realizar una corrección de textos, influyen otros factores: frases mal estructuradas que no se entienden, diálogos no señalados, narradores que pasan de la primera persona a la tercera y del pasado al presente… Hay manuscritos que son un galimatías. He rechazado trabajos en los que, de repente, en mitad de un párrafo, había un diálogo directo sin raya, sin acotación, sin saber quién lo decía. Ese tipo de novelas son imposibles de corregir.

3.

"Me gustaría saber si todas siguen el mismo proceso desde que el cliente contacta con ellas hasta la finalización del trabajo. Desde el punto de vista del escritor, ¿qué interacciones se suceden hasta que acaba el proyecto y en qué consisten?" (Roberto Conde)

En el primer contacto siempre se pide una muestra del texto. Además de evaluar el nivel de intervención por parte de las correctoras, también sirve para que los escritores puedan ver su forma de corregir. Se hace un presupuesto y, si se llega a un acuerdo, se empieza a trabajar. En mi caso, no tengo más contacto con mis clientes hasta el final de la primera corrección. Suelo dejar comentarios en el propio archivo con sugerencias y explicaciones que el cliente contesta cuando devuelve la corrección con los cambios aceptados. Hay un periodo de resolución de dudas a través de email y hago la segunda corrección. Si no me encargo también de la maquetación, ahí se acaba el proceso.

4.

"Aparte de la ortografía, ¿qué otras cosas se corrigen? Por ejemplo, ¿las metáforas y las descripciones se tocan? ¿Y la forma de hablar de los personajes?" (Rea Faol)

No hay una línea roja en la corrección de textos; depende mucho del grado de confianza que se dé entre autor y corrector. Si el margen es amplio, el corrector buscará por todos los medios que el texto ofrezca su mejor versión. Significa que si ve que una metáfora está desacertada, lo comunicará; si se da el caso de que ese corrector tiene vis literaria, podrá proponer, pero en ningún caso el autor podrá exigírselo.

En cuanto a la forma de hablar de los personajes ocurre algo similar, pero trasciende igualmente el ámbito de la corrección ortotipográfica y de estilo. De hecho, la primera corrección que debería hacerse en un texto literario es determinar la congruencia interna. Ya lo dije aquí: «el nivel más profundo de corrección de una novela consiste en determinar qué pasa y a quién o a quiénes». Y, de la mano de lo que pasa y les pasa, que cada personaje responda —hable, reaccione— de acuerdo con su personalidad. Solo después deberían abordarse los siguientes niveles de corrección.

5.

"Siempre me pregunto cómo afrontan la corrección de estilo porque me parece la parte más compleja de la corrección. ¿En qué se fijan para marcar el estilo de un escritor?" (Aritz P. Berra)

El estilo es la forma de escribir del autor y no algo que dirija o manipule el corrector. El corrector interviene en la forma como está presentada la información: si es congruente con el propósito de la historia o si, por el contrario, está desordenada e injustificada; revisa si hay errores gramaticales, vicios del decir (muletillas, localismos que no juegan), repeticiones, cacofonías. Refina todo lo que afea la manera de decir, pero el estilo sigue siendo el propio de cada escritor. Y si el corrector hace una sugerencia, el escritor la toma como pista, como idea, y ajusta o adapta lo que le conviene.

Es distinta la posición del escritor fantasma (que también es mi caso) cuando reescribe partes de un texto o si lo reescribe por completo a petición del interesado. En ese caso, sí tiene que pegarse a un determinado estilo que habrá tenido que estudiar previamente, además de tirar de olfato y sensibilidad.

6.

"Me inquieta mucho eso de cobrar las correcciones por matrices; nunca he entendido cómo funciona..." (Taty Milpalabras)

Las matrices son el número total de caracteres, espacios incluidos. Y cuando hablamos de caracteres y espacios, hablamos tanto del lugar que ocupa cada palabra que se teclea como del que señala Word con un puntito medio cada vez que se pulsa la barra espaciadora.

La herramienta que permite comprobar si hay un espacio o varios se llama marca de párrafo o antígrafo y se activa a voluntad (de lo contrario, permanece oculta).

Los espacios son necesarios para facilitar la lectura y sobra decir que también en ellos se yerra. El espacio entre una palabra, la que le sigue y la que le precede es uno: un espacio. Y es habitual encontrarse con dos o tres… o con que no los hay donde debe haberlos: comas y puntos que van pegados entre dos palabras u otros signos que conviene sustituir y que también ocupan su lugar en el texto; o espacios ocupados por signos que no corresponden.

Entre escritores noveles es muy habitual y síntoma de falta de atención y de impericia en el manejo del teclado: pulsan en simultáneo dos teclas en lugar de una. Así que la convención entre correctores profesionales es partir de las matrices como referencia, o lo que es igual, de caracteres con espacios.

Hay quien corrige por palabras, pero en lo relativo a tarifas la equivalencia se mantiene.

7.

"Me gustaría saber el tiempo que emplean, no tanto en la corrección, sino en todo el proceso. Me explico: yo autora, envío un manuscrito, la correctora lo corrige y, luego, yo hago los cambios. ¿Eso puede repetirse las veces que haga falta o solo una vez?" (Cris Mandarica)

A veces, los escritores olvidan que ese tiempo que dedicamos a atenderlos también lo tenemos en cuenta en las tarifas. Para empezar, cuando recibo la solicitud de un cliente, dedico un rato a elaborar su presupuesto, a explicarle con detalle en qué consiste cada fase de la corrección de textos y a concretar plazos según la extensión de su obra. Puede que todavía conteste a algún correo más si le surgen dudas. Si está conforme con mi forma de trabajar y precios, comenzamos. Hago la corrección de estilo y se la envío. Cuando la revisa, pueden ocurrir dos cosas: que acepte todos los cambios y pasemos a la corrección ortotipográfica o que discrepe en algunos y tengamos que intercambiar varios correos hasta que dé el visto bueno a todo. Yo explico los motivos de los cambios, pero, al final, la decisión es del escritor. Por ejemplo, puede que prefiera repetir el mismo verbo tres veces en una frase que aceptar mis sugerencias de sinónimos, pues adelante. En la fase de corrección ortotipográfica, igual: corrijo el texto y se lo envío para que revise los cambios. En principio, hay menos margen para la discrepancia porque se basa en las normas de la ortografía y la gramática, pero siempre puede surgir alguna, sobre todo en lo que respecta a tipografía. Por ejemplo, según el caso, está permitido usar comillas o cursiva, y hay que consensuar qué recurso aplicamos. Por tanto, puede haber algún intercambio de correo más. Y, para acabar, reviso de galeradas. Y todo esto lo hago por el precio que le he dado desde el principio. Obviamente, si el escritor introduce nuevos cambios o exige vueltas adicionales, hay que presupuestar de nuevo. Para mí es básico que ambas partes quedemos satisfechas con el resultado.

8.

"He leído que algunas incluyen segunda corrección en el precio o que incluso te dan el precio en base a una muestra, para hacerse una idea de cuánto trabajo les llevará, pero hace poco he conocido la “corrección de galeradas” y sobre ello no he leído en ningún sitio. ¿Se encargan también ellas?" (Rea Faol)

Sí. La revisión de galeradas es la corrección final y se hace con el texto ya maquetado (el texto maquetado es la galerada en sí). Es imprescindible porque, aparte de detectar cualquier errata que haya sobrevivido a las anteriores revisiones, se comprueba que no se haya descolocado nada (por ejemplo, que las cursivas hayan desaparecido) y se señalan los fallos de maquetación. La correctora pasa el listado de las modificaciones al maquetador, que las introduce en el texto. En ese momento, ya está listo para ser publicado.

9.

"¿Por qué os dedicáis a la corrección? ¿Os satisface profesionalmente?" (Rebeca)

Me formé como correctora para mejorar mi escritura y porque quería abrirme camino profesionalmente en el sector editorial. No me imaginaba que iba a disfrutar tanto puliendo textos. Es muy gratificante ayudar a que el borrador de una historia se convierta en la mejor versión posible. Es una profesión dura y poco valorada, pero dudo que otra me satisficiera más personalmente.

10.

"En algún sitio leí que antes de empezar se toman unas primeras páginas de prueba. ¿Lo de la prueba es solo para estimar el tiempo que va a llevar la corrección o el precio por matrices también tiene influencia del tiempo que lleva corregirlo? Si tienes un estilo o más experiencia y se tienen que hacer menos correcciones o si estás empezando y eso acaba siendo un mar de rojo y tachones, ¿hay diferencia económica?" (Laura)

Las pruebas, para mí, tienen una doble función: por un lado, que la correctora pueda estimar el tiempo y la cantidad de intervenciones que necesita el texto (y sí, en consecuencia el presupuesto), y, por otro lado, que parece que nunca se habla de eso, que la autora pueda decidir si esa correctora le encaja. Si se adapta a lo que necesita, si entiende o acepta las modificaciones, si le gusta el modo en que las aplica… Que, al final, y quiero destacar esto, la decisión final siempre es del que escribe, y si vas a necesitar discutir o negociar cada cambio, igual ese no es el el corrector para ti (lo que no significa que sea malo). En cuanto al número de intervenciones, no depende solo de la experiencia, aunque es un grado y esas cosas, pero solo es uno de los factores. Y sí, influye, claro, porque a más correcciones, más trabajo y más tiempo.

11.

"¿Cómo se mantiene la voz del escritor al margen para ofrecer la mejor opción, respetando su estilo sin “llevárselo para tu casa”?" (Rebeca)

Pues la respuesta es tan sencilla como “Respetándolo”. Pero me explico. Soléis pensar que una corrección de estilo va a afectar al “espíritu” de vuestra obra y, en realidad, lo único que hace es ir un paso más allá en la ortotipografía. Se eliminan pleonasmos innecesarios, repeticiones no buscadas, rimas feas… En realidad, solo se “limpia” el texto y de manera objetiva. Un buen corrector entiende el estilo del autor y actúa en consecuencia y al margen de sus gustos. No hay que tenerle miedo a la corrección de estilo, solo es un modo más de pulir el texto.

12.

"Me gustaría saber si el Word y su control de cambios es algo que un escritor debería controlar bastante para una comunicación fluida con su correctora; si el docx está consolidado o se sigue utilizando el formato doc, por cuestiones de compatibilidad y, por último, si se utiliza alguna alternativa o alternativas y esto entorpece el proceso de algún modo." (David Cascant)

El control de cambios es una herramienta básica (y sencilla, lo juro) en la corrección de textos para que el autor pueda ver los cambios y aceptarlos o rechazarlos. No es más que eso: tener el control sobre las modificaciones de la obra. En cuanto al formato, nos adaptamos. Yo trabajo con docx, pero no tengo problema con otros formatos como doc, odt o cualquiera modificable (¡por los dioses, no mandéis pdf!). El Word me permite trabajar con todos ellos y, en caso de ser necesario, también se puede usar, por ejemplo, un drive o similar. En realidad, da más problemas la compatibilidad con Mac que el formato en sí, pero eso también es solventable.

13.

"¿Cuánto tiempo debe dedicar el escritor durante la corrección?" (David Nel)

La corrección de textos es un proceso de colaboración entre el corrector y el escritor. Hay aspectos objetivos que siguen la norma y deben corregirse sin discusión, pero también hay cuestiones de estilo que afectan al ritmo del texto que se pueden debatir. En estas cuestiones, el corrector hace sugerencias y el escritor decide si las aplica o no, y ese debate interno es lo que más tiempo lleva por parte del escritor. Lo recomendable es aceptar la sugerencia, pero, dado que hay muchas formas diferentes de expresar una misma idea de forma correcta, hay escritores que deciden hacer sus propios cambios consultando con el corrector. Por ello, el tiempo que un escritor dedica a su propio texto durante el proceso de corrección depende de sí mismo y el nivel de implicación que tenga con su obra.

14.

"¿Cómo se calculan los precios y qué rango de precios puede haber (ya que cambia mucho de un corrector a otro)?" (David Nel)

Cada corrector tiene sus tarifas, dependiendo de su experiencia y la carga de trabajo que tenga. Otras variables que se deben tener en cuenta son la urgencia del trabajo que se encarga y el nivel de intervención que precisa un texto.

El rango de precios lo decide cada corrector, y en función de la muestra de texto que el cliente envía, elabora un presupuesto. Una buena corrección de textos requiere tiempo, atención al detalle y mucha formación. En el sector de la corrección no existen unos precios mínimos establecidos, pero sí los hay recomendados. En España, una buena corrección ortotipográfica no suele estar por debajo de 0.8€ por cada 1000 matrices y una buena de estilo tampoco suele salir por menos de 1.2€ por cada 1000 matrices (aunque cuando se realizan a la vez, muchos correctores ofrecen una pequeña rebaja). Precios inferiores suelen implicar que el corrector no le dedica el tiempo necesario al texto. Mi compañera L. M. Mateo entra en detalle en estas cuestiones con este magnífico artículo.

Pero el precio es la peor forma de estimar la calidad final de la corrección. Los correctores profesionales suelen ofrecer una prueba gratuita en la que corrigen el texto de muestra que ellos mismos utilizan para calcular el presupuesto. Es recomendable para el escritor pedir varias de estas pruebas, para descubrir al corrector que más se ajusta a sus necesidades y cuyo estilo le hace sentir cómodo. La relación de confianza entre el escritor y el corrector es fundamental para realizar un buen trabajo.

15.

"En la corrección, ¿se recomienda recortar o alargar si se ve necesario?" (Beatriz González)

Depende del tipo de corrección de textos que se haya contratado. En la corrección ortotipográfica, el corrector se centra en corregir erratas, puntuación y gramática. En la corrección de estilo sí que se eliminan repeticiones, redundancias, rimas internas, palabras innecesarias, frases hechas, conectores y vicios léxicos. Por lo tanto, una corrección de estilo recomendará recortar muchas palabras vacías de significado que no son incorrectas, pero que tampoco aportan a la historia y que deslucen el estilo del escritor.

Dar recomendaciones sobre recortar o alargar contenido no es algo propio de la corrección, sino del informe de lectura y el editing, servicios aparte que muchos correctores ofrecen también. En el informe de lectura se analiza el contenido, la estructura, los personajes, etc. para mostrar al escritor su texto desde una perspectiva externa, y en el editing se hacen sugerencias para mejorar la obra.

A pesar de que estos servicios no están contenidos en la corrección de textos, muchos correctores señalarán al escritor los problemas más gordos que tiene la novela para que los arregle, aunque no tienen ninguna obligación de hacerlo.

16.

"¿Cuáles son las herramientas que utilizáis? ¿Y los métodos?" (David Nel)

Es imprescindible contar con buenos manuales de consulta para la corrección de textos. Porque siempre hay algo que consultar. Así que no pueden faltar un buen diccionario, libros de estilo, de gramática, de ortografía, diccionarios de sinónimos y antónimos… En cuanto al método, se hace primero la revisión de estilo y luego la ortotipográfica. Cada una de ellas en lecturas independientes de la obra. Al finalizar la segunda corrección, se hace otra lectura para terminar de pulir detalles y asegurarnos de que la obra está lista. En caso de que también nos hayan contratado para la revisión de galeradas, revisaremos una vez más el libro cuando esté maquetado.

17.

"¿Cuánto tiempo puede llevar corregir una página?" (Laura Mars)

Primero aclarar que cuando los correctores hablamos de páginas, nos referimos a páginas de corrector. Una página de corrector tiene aproximadamente 2100 matrices (caracteres con espacios). Lo normal es corregir doce páginas en una hora, lo que vendría a ser más o menos una página cada cinco minutos, pero depende mucho del tipo de corrección que se esté realizando y del nivel de intervención que requiera el texto. No se dedica el mismo tiempo a una corrección ortotipográfica que a una corrección de estilo, en la que hay que prestar atención a detalles como tiempos verbales, sintaxis, concordancias, preposiciones… Algo que influye también en el tiempo de corrección es el tipo de texto; no es lo mismo corregir narrativa que un texto científico donde hay que verificar tablas, gráficos, etc.

18.

"Sé que una es la corrección ortotipográfica y otra la de estilo, pero ¿cuál de las dos es más cara?" (Rebeca)

La corrección de estilo tiene un precio más elevado, pero está justificado. Para realizar este tipo de corrección se necesitan mayores conocimientos y estar muy bien formado; además, exige unos niveles de concentración, de documentación y de rigurosidad más altos.

Carolina Ramos

19.

"Me gustaría saber si las reglas gramaticales cambian (como la RAE hace lo que le da la gana). Tengo un conocido con tres libros publicados en Amazon. El caso es que, aun habiéndole comentado esto, sigue cometiendo el error de poner tilde en “como” comparativo. ¿Es nuevo y no me he enterado? Por cierto, también veo por estas redes los “cuánto” de cantidad sin tilde." (Antonio Luque)

Sí hubo una revisión ortográfica importante hace una década, y se aprovechó para actualizar y publicar la gramática también en 2009, de manera que todos tuviéramos un manual de consulta básico (y largo como él solo). 

La lengua es un organismo vivo y RAE, más que hacer lo que le da la gana, lo que hace es reflejar esos cambios cuando están bien asentados. Sin embargo, me temo que tu amigo lo que necesita es repasar la ortografía o contratar a un corrector profesional. Así que ya sabes, pásale este artículo para que nos encuentre, o este otro, donde encontrará recursos baratos o gratuitos para mejorar su ortografía y su gramática.

20.

"¿Estáis preparadas para la avalancha de nuevos clientes (y reincidentes) que os arrollará tras la cuarentena?" (Roberto Conde)

Tal vez al principio de la cuarentena creíamos que iba a ser así, pero las redes están demostrando que escribir cuando no hay estímulos externos es más complicado de lo que parece. Y algo completamente lógico. Eso del escritor deprimido/maldito/borracho/añadeloquequieras está muy desfasado. 

Pero nos preparamos para otra cosa: un montón de libros realistas o distópicos sobre virus y encierros. Incluso ha llegado alguno a nuestras manos. Solo os pedimos una cosa, pasad el revisor de Word al menos, florecillas. Revisad el estilo hasta que se os caigan los ojos. O quemad esos manuscritos. A veces eso también es bueno.

Espero que después de este artículo tengas algo más claro cómo trabaja una correctora profesional. Si todavía tienes dudas, puedes dejar tu pregunta en comentarios o contactar directamente con ellas.

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5 Comentarios

  • Responder Eli Budman 20 abril, 2020 at 18:23

    He escrito una novela, “Sentirse en casa”, que publicaré el mes que viene a través de Amazon y me parece que después de invertir un par de años en la ardua tarea de la escritura no existe la opción de publicar sin la ayuda de un corrector/correctora de textos. Presumo que las correctoras entrevistadas son muy profesionales, sin embergo quiero mencionar a mi correctora, Susana Estevez de Argentina, con quién contacté en forma virtual y realizó a mi entender un trabajo magnífico, mucho más allá de la corrección ortotipográfica. La recomiendo de todo corazón y suministraré los datos de contacto a cualquier escritor novel con sumo placer

  • Responder Roberto Conde 4 mayo, 2020 at 14:10

    ¡Muchas gracias por las respuestas!
    Es más que probable que contacte con alguna de vosotras para mis proyectos, ¡y espero que más pronto que tarde!
    Un saludo.

    • Responder MJ 4 mayo, 2020 at 19:33

      Gracias a ti por tu comentario.
      Un beso,
      MJ

  • Responder Karen 25 julio, 2020 at 16:07

    Solo quería darte las GRACIAS por este increíble artículo que me ha servido tanto.

    Muy buen trabajo, ahora ya tengo opciones para la corrección de mi novela.

    No sabes lo sola que me he encontrado durante el proceso, y la inspiración que me has dado.

    Un abrazo.

    • Responder MJ 7 agosto, 2020 at 20:09

      Muchas gracias por tus palabras, me alegra haberte ayudado. Espero que encuentres a la correctora que más se acople contigo. Y piensa que nunca estarás sola, somos muchas las que nos hemos sentido como tú.
      Un beso fuerte,
      MJ

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