Escritura terapéutica

Carta desde el futuro a la escritora que eres ahora

11 junio, 2020
carta desde el futuro

Hace mucho tiempo, escribí una carta desde el futuro a mi niña pequeña en un ejercicio de terapia. Éramos unas diez personas y casi todas acabamos llorando a lágrima viva. Yo, la primera.

Al imaginarme a esa niña, llena de sueños e ilusiones, sentí una tristeza infinita. Rememoraba todo por lo que tendría que pasar en el futuro y que en ese momento desconocía. Ahora, pensando en esa carta del futuro, vuelvo a sentirme triste y con ganas de llorar.

El ejercicio fue muy duro, pero también potente y necesario en aquel momento. Cuando crecemos, a veces, olvidamos a nuestra niña interior: dejamos de jugar, de divertirnos, de soñar, de ser arriesgadas, inconscientes o de pensar que todo es posible.

Los problemas que se cruzan en la vida adulta nos hacen más fuertes, pero más miedosas al mismo tiempo.

Octavia Butler, escritora de ciencia ficción, se escribió su propia carta desde el futuro, no a su niña si no a su versión adulta, cuando pasaba por sus peores momentos:

Imagen de la biblioteca Biblioteca Huntington donde se encuentran todas sus notas

Más o menos dice así (es una traducción muy libre, mi capacidad con el inglés es limitada):

Seré una escritora best-seller. Después de publicar “Imago”, mis novelas estarán en las listas de ventas de LAT, NYT, PW, WP, etc. Mis novelas estarán en las listas anteriores aunque los editores empujen para ello o no , si me pagan un adelanto alto o no , si alguna vez gano otro premio o no.  
Esta es mi vida. Escribo novelas best-seller. Mis novelas suben en las listas de ventas al poco de su publicación. Mis novelas suben hasta la parte superior de las listas de libros más vendidos y se quedan allí durante meses (al menos dos). Cada una de las novelas lo hace.
¡Qué así sea! ¡Compruébalo!. Encontraré el modo de hacerlo. ¡Qué así sea! ¡Qué así sea! ¡Compruébalo!  
Mis libros serán leídos por millones de personas. Compraré una hermosa casa en un excelente vecindario. Enviaré jóvenes negros pobres a Clairon u otros talleres de escritores. Ayudaré a los jóvenes negros pobres a ir a la universidad. Obtendré la mejor atención médica para mi madre y para mí. Contrataré un coche cuando quiera o lo necesite. Viajaré cuando y donde quiera, al lugar que elija. Mis libros serán leídos por millones de personas
.  
¡Qué así sea! ¡Compruébalo!

Octavia estaba bastante fastidiada, tenía trabajos de mierda y se levantaba de madrugada para escribir. La rechazaban en las editoriales y, una parte de si misma, seguro que pensaba que era una escritora mediocre y que nunca llegaría a nada.

En lugar de hundirse, se escribió esta carta desde el futuro, diciéndose todo lo que conseguiría. Y funcionó. Se convirtió en una escritora reconocida, se compró una casa y, lo mejor de todo, consiguió materializar esas becas para escritores sin recursos.

Este ejercicio de escribirte una carta desde el futuro, puedes hacerlo con diferentes resultados: recordar tu esencia, explicarte lo que va a pasar y dejar de culparte por ello o detallar lo que quieres que suceda haciéndote un spoiler de tu propia vida.

Prepárate para escribirte una carta desde el futuro

  • Busca un papel y lápiz que te gusten o sean especiales para ti. Hay gente que prefiere hacerlo en un folio cualquiera para que sea menos formal.
  • Busca un momento tranquilo y relajado, en el que puedas estar sola, aunque tengas que encerrarte en el baño.
  • Tómate unos minutos, con los ojos cerrados y una música tranquila (o en silencio, a mí me gusta más) para pensar a quién quieres escribir esa carta: a la niña pequeña que fuiste o a la escritora que eres ahora. Tal vez a las dos.

Ejercicio 1. Carta desde el futuro a la escritora que eres ahora

Detalla lo que quieres qué pase

Escribir tus objetivos te ayuda a cumplirlos, pero imagina que tu yo del futuro te escribe una carta contándote todo lo que has logrado, que tus preocupaciones eran infundadas, que has sufrido pero pasará, que has aprendido cada vez más, que has conseguido publicar tu novela, que la gente la ha leído, que a algunos les ha gustado o que se ha transformado en una serie de Netflix. ¿No sería genial? Estos son mis sueños, pero tu tendrás los tuyos propios. Si todavía no sabes cuáles son, te sugiero que leas este artículo antes de hacer este ejercicio.

  • Imagina un día cualquiera de tu vida futura, la mejor versión de tus sueños. Desde una pantalla ves a tu yo actual. Quieres decirle todo lo que has conseguido y le escribes una carta.
  • Detalla todo lo que forma parte de tu maravillosa vida. Vale, habrá cosas que no sean buenas, pero esas no son importantes ahora.
  • Describe los pasos que tuviste que dar para llegar hasta allí, los errores que cometiste, aquello que debes evitar, a lo que debes dar mayor importancia.
  • Cuéntale el libro que has escrito, quién lo ha leído, aquella vez que te hicieron una entrevista para la televisión, cuándo conociste a tu escritor favorito y te felicito por lo mucho que le gustó tu novela, esa casa en la que vives, esa tranquilidad que respiras cada día…
  • Dale ánimos, explícale todo lo que será y dile que tenga miedo, pero que lo venza.

Extra. Ejercicio 2. Carta a la niña que fuiste

Recuerda tu esencia

Entre tantos problemas, a veces me olvido, de mi esencia. De todo lo bueno que tengo, que ha seguido a mi lado, en el fondo de mí. En ocasiones no puedo verla: está cubierta por una maraña de miedos y problemas. Me olvidó de esa niña alegre, curiosa, creativa, que pensaba que se comería el mundo, que cumpliría todos sus sueños. Cada vez que lo pienso lloro. Esa es la niña que está dentro de nosotras y que tenemos que buscar y seguir cuidando y escuchando, aunque no lo hayamos hecho en mucho tiempo. Porque sigue ahí.

  • Imagina a esa niña pequeña que fuiste, jugando en la calle o entrando al colegio.
  • Obsérvala y recuerda como era, lo que pensaba y sentía.
  • Cuéntale lo que quieras: cómo será su futuro, las cosas que ocurrirán, lo malo que viene… Pero no te olvides de hablarle también de lo bueno y explicarle que lo otro terminará pasando. Dile que ocurra lo que ocurra, siempre estarás a su lado. No la dejarás sola.
  • Llévate de ella las tres cosas que más te gustan y piensa si actualmente forman parte de tu esencia. ¿Necesitas recuperarlas? ¿Prestarlas más atención?

Estos dos ejercicios de escritura terapéutica son muy potentes, te removerán mucho por dentro, sobre todo el segundo. Es una manera de recordar tu esencia, lo mejor de ti y emplearlo en tu carrera de escritora. El primero te da ánimos para seguir escribiendo y te ayuda a saber cómo hacerlo.

Para mí fueron duros, pase mucho tiempo pensando en lo que había escrito, pero también me ayudaron a entenderme.

Te ánimo a que los hagas y me cuentes cómo te has sentido o si te han ayudado a centrarte, a reencontrar a esa pequeña niña, si es que la has perdido.

Imagen: Katie GoertzenKatie @oakandmaystockshop

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